DiSeLo a Mi BRiLLaNTe CuLo MeTáLiCo

domingo, febrero 04, 2007

@_@

En tus sienes siempre sientes el palpitar del corazón. ¿Será porque tu mente anda enamorada?.
Difícil palabra.
Complejo sentimiento.

Lo siento, no puedo evitar sentir que esto que está ocurriendo dentro de mí es sólo un sueño del cual me despertaré como si hubieran plantado césped en mi boca.


ODA A LA TRISTEZA

Tristeza, escarabajo
de siete patas rotas,
huevo de telaraña,
rata descalabrada,
esqueleto de perra:
Aquí no entras.
No pasa.
Ándate.
Vuelve
al sur con tus paraguas,
vuelve
al norte con tus dientes de culebra.
Aquí vive un poeta.
La tristeza no puede
entrar por estas puertas.
Por las ventanas
entra el aire del mundo,
las rojas rosas nuevas,
las banderas bordadas
del pueblo y sus victorias.
No puedes.
Aquí no entras.
Sacude
tus alas de murciélago,
yo pisaré las plumas
que caen de tu mano,
yo barreré los trozos
de tu cadáver hacia
las cuatro puntas del viento,
yo te torceré el cuello,
te coseré los ojos,
cortaré tu mortaja
y enterraré, tristeza, tus huesos roedores
bajo la primavera de un manzano.
Cuando yo muera quiero tus manos en mis ojos:
quiero la luz y el trigo en tus manos amadas
pasar una vez más sobre mí su frescura:
sentir la suavidad que cambió mi destino.
Quiero que vivas mientras yo, dormido, te espero,
quiero que tus oídos sigan oyendo el viento,
que huelas el aroma del mar que amamos juntos
y que sigas pisando la arena que pisamos.

Quiero que lo que amo siga vivo
y a tí te amé y canté sobre todas las cosas,
por eso sigue tú floreciendo, florida,

para que alcances todo lo que mi amor te ordena,
para que se pasee mi sombra en tu pelo,
para que así conozcan la razón de mi canto.

Pablo Neruda.

1 comentario:

Anónimo dijo...

“SÁLVAME, POETA”

¡Ya era hora!

¿Acaso me olvidaste?

¿No ves cómo agonizo?

¡Mira qué anemia padezco!

Vamos, poeta,
te esperaba hace más
de pasadas hora y media,
no me valen tus excusas
que perdiste tu carpeta,

apártame de estos matasanos
cirujanos, dermatólogos,
internistas, acupuntores,
señores de la limpieza
ambulancias enfermeras
diversos sacerdotes,

diles qué tengo en la hiel
en las venas secas
en los globos oculares,

y sácame de esta carnicería,

dame transfusión de letras.